En corto
Antes de firmar el local, pregunta en el ayuntamiento si permite una academia y qué aislamiento acústico te va a pedir. Después: la obra, la licencia o la declaración responsable, el alta en Hacienda y en la Seguridad Social, las licencias de la música, el seguro y la protección de datos. Si das clase a niños, el certificado de delitos sexuales de cada profesor y el protocolo de protección. Y antes de todo, la cuenta: cuántos alumnos necesitas.
El presupuesto para abrir, en Excel
Lo que cuesta abrir, lo que pagarás cada mes y cuántos alumnos necesitas para cubrirlo. Gratis y sin registrarte. Se abre en Excel, LibreOffice y Google Sheets.
La cuenta, antes que nada
En una academia se venden plazas en un horario: si en una clase caben quince y vienen seis, cuesta lo mismo darla. La plantilla te pide lo que cuesta abrir, lo que pagarás cada mes y la cuota media de un alumno, y te dice cuántos alumnos necesitas para cubrir gastos y qué parte de tus plazas tienes que llenar. No trae cifras: pide presupuesto de cada cosa y apúntalo.
En los gastos de cada mes, pon tu sueldo. Y para poner precio a las clases y a los bonos, mira cómo calcular el precio de un servicio.
El local: la sala, el suelo y el ruido
- Antes de firmar, pregunta en el ayuntamiento si en ese local se puede poner una academia y qué te van a pedir.
- El ruido: la música y los saltos se oyen. Muchas ordenanzas piden un estudio acústico o un aislamiento, sobre todo si hay viviendas encima o al lado. Pregúntalo lo primero: puede cambiar mucho la obra.
- Salas diáfanas, sin columnas en medio y con altura.
- El suelo: para bailar, uno con algo de amortiguación (una tarima flotante o un suelo técnico de danza), no directamente el cemento o el terrazo.
- Espejos, barras si das ballet, vestuarios, aseos y buena ventilación.
- El aforo de cada sala lo marcan el proyecto y la licencia: no pongas más plazas en el horario de las que caben.
La licencia de apertura
Según el ayuntamiento, basta con una declaración responsable, con la que abres al presentarla, o hace falta una licencia de actividad, que hay que esperar. Con música y gente, es fácil que te pidan un proyecto técnico de un arquitecto o un ingeniero, con su estudio acústico. Pregunta cuál es tu caso y súmalo a la cuenta, con la tasa municipal.
Hacienda: el IAE y el IVA
- Autónomo o sociedad: decídelo con tu gestoría.
- El epígrafe del IAE: en la consulta vinculante V5366-16, Hacienda clasificó la enseñanza de baile y danza de una academia en el epígrafe 933.9 («otras actividades de enseñanza»). Si das también pilates o gimnasia de mantenimiento, eso va en el 967.2.
- El IVA: en esa misma consulta, Hacienda consideró exentas las clases de danza, por ser una materia de los planes de estudios, y con el 21 % las de pilates y gimnasia de mantenimiento. La exención no vale para lo que es solo recreativo, y cada academia es un caso: pregúntalo a tu gestoría antes de poner precios, porque la cuenta cambia.
- La Seguridad Social: tu alta como autónomo antes de empezar y, si contratas profesores, la de cada uno antes de su primera clase. Si un profesor te va a facturar como autónomo, consúltalo antes con tu gestoría.
La música
Poner música grabada en tus clases es comunicación pública, y se pagan dos licencias distintas: la de la SGAE, por los autores (tiene una para «gimnasios, academias de baile y otros establecimientos de análoga naturaleza»), y la de AGEDI y AIE, por los productores y los intérpretes. Pide presupuesto a las dos antes de abrir: es un gasto fijo que va en la cuenta.
Si das clase a niños
- El certificado de delitos sexuales: quien trate de forma habitual con menores, también los voluntarios, tiene que acreditar que no tiene condenas por delitos sexuales con un certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales (Ley Orgánica 8/2021, la LOPIVI, artículo 57). Pídeselo a cada profesor antes de que empiece; se solicita al Ministerio de Justicia, también por Internet.
- El protocolo y la persona delegada de protección: la misma ley pide a las entidades que hacen habitualmente actividades deportivas o de ocio con menores aplicar los protocolos frente a la violencia que aprueben las administraciones y nombrar un delegado o una delegada de protección a quien los niños puedan acudir. Pregunta en tu comunidad autónoma cómo se aplica a tu academia y qué protocolo te toca.
- Quién los recoge: apunta en la ficha de cada alumno menor quién es su adulto responsable y quién puede recogerlo.
- Fotos y vídeos de clases y festivales: para un menor de 14 años hace falta el consentimiento de sus padres o tutores, y desde los 14, el suyo (Ley Orgánica 3/2018, artículo 7). Pídelo por escrito y para cada uso: tu web, tus redes.
Lo que tiene que haber en la academia
- Hojas de reclamaciones y el cartel que lo anuncia, con el modelo de tu comunidad autónoma.
- Los precios a la vista: la matrícula, las cuotas y los bonos.
- Protección de datos: decir a cada alumno (o a su familia) para qué usas sus datos, y el contrato con quien los trate por ti.
- Un seguro de responsabilidad civil. Pregunta si cubre también los accidentes de los alumnos en clase.
- Prevención de riesgos laborales, si tienes a alguien contratado.
- Un ticket o una factura por cada cobro.
Los primeros alumnos
- El horario, con los niveles, en tu web y en tu ficha de Google antes de abrir.
- Una clase de prueba que se pueda reservar sin llamar.
- Unas normas claras desde el principio: cuándo se paga el mes, qué pasa con la clase que se pierde y si se recupera.
El programa, desde el primer día
Gestor Centro lleva el horario de clases con sus plazas y la lista de quién viene, la clase de prueba reservada desde tu web, los bonos mensuales que se descuentan solos, quién recoge a cada alumno menor y la caja con su ticket. Es de pago único: 1.449 € más IVA, sin cuota. La web con reservas, si la quieres, 450 € al año. Mira el programa para academias de baile o el de pilates y yoga.
Abre con el horario lleno de plazas
El horario con sus plazas, la clase de prueba y los bonos, listos para el día que abras.